Objetivo:
El músculo ciliar inicia los ajustes del cristalino para mantener enfocada la imagen retiniana a distintas distancias de visión. Estudios previos han revelado que tanto la morfología del músculo como el comportamiento de la acomodación difieren en sujetos con distintos errores de refracción.
Además, existen indicios de una posible relación entre la visión de cerca y el desarrollo de la miopía. Mediante una herramienta de segmentación de reciente desarrollo para imágenes de tomografía de coherencia óptica (OCT), evaluamos la biometría del músculo ciliar y, además, la dinámica de la acomodación, así como su posible relación en adultos jóvenes con emetropía y miopía.
Métodos:
En el estudio se incluyeron 18 estudiantes emmétropes y 20 miopes, con edades comprendidas entre los 19 y los 25 años, y con un error de refracción medio en el equivalente esférico de 0,03 ± 0,30 D y -2,44 ± 1,04 D. Se registraron los cambios en el poder refractivo del cristalino para el patrón de estímulos lejos-cerca-lejos, con una duración de presentación de 15 s cada uno (distancias cercanas de 2,5 D, 3 D y 4 D; orden aleatorio), mediante fotorrefracción infrarroja excéntrica.
Posteriormente, se obtuvieron imágenes del músculo ciliar temporal del ojo derecho mediante OCT del segmento anterior, mientras los sujetos fijaban la mirada primero en un objetivo a distancia y luego a corta distancia (2,5 D, 3 D, 4 D; orden aleatorio). Las imágenes de OCT se analizaron con un software desarrollado a medida que permitía lecturas selectivas del grosor del músculo ciliar anterior (CMT), la determinación de las posiciones del espolón escleral y el ápice del músculo ciliar, y el trazado de perfiles de grosor continuos a lo largo del contorno del músculo.
Resultados:
Los músculos ciliares de los miópicos eran más delgados en la región anterior, hasta 1,4 mm por detrás del espolón escleral, y luego se volvían más gruesos que los de los emetropes hasta unos 4,5 mm del espolón escleral. El grosor anterior del músculo aumentaba de forma continua con la demanda de acomodación en los miópicos, pero no en los emetropes. Si bien los cambios en el grosor anterior durante la acomodación fueron menores en el grupo miópico, el movimiento del ápice del músculo ciliar en relación con el espolón escleral fue mayor en comparación con sus homólogos emetropes.
El análisis de las mediciones de la dinámica de la acomodación —que incluía los cambios de acomodación de la visión de lejos a la de cerca y viceversa, la velocidad, las microfluctuaciones, los espectros de potencia y el retraso de la acomodación— no reveló diferencias significativas entre los grupos refractivos. El error de refracción y el grosor de los músculos anteriores se correlacionaron significativamente con valores más elevados en los ojos menos miópicos. Para la distancia del objetivo más cercano (4 D), los mayores cambios en el grosor anterior se asociaron con menores cambios en la potencia del cristalino durante la fase de desacomodación del pulso escalonado.
Conclusión:
Los nuevos perfiles continuos de CMT a lo largo de todo el contorno muscular revelaron notables diferencias anatómicas entre los ojos emmétropes y los miópicos en cuanto a la forma y el grosor del músculo ciliar, así como a su movimiento y a los cambios en la CMT durante la acomodación. Es posible que el mayor movimiento muscular observado en los ojos miópicos compense los menores cambios en la CMT anterior. A diferencia de lo descrito en estudios anteriores, en nuestro estudio la dinámica de la acomodación no se vio influida por el error de refracción del sujeto.
Este resultado plantea la cuestión de si la estructura del músculo ciliar cambia antes del desarrollo de la miopía o como consecuencia de este, y si la composición específica de las fibras del músculo influye en este proceso. Para evaluar con mayor profundidad la posible influencia del músculo ciliar en el crecimiento ocular, es necesario realizar estudios longitudinales que incluyan a niños con diferentes errores de refracción.
Relevancia para el tratamiento clínico de la miopía:
Si se demostrara que el músculo ciliar es un factor causante del desarrollo o la progresión de la miopía, la evaluación de la morfología de dicho músculo y de sus cambios durante la acomodación podría resultar fundamental en los procedimientos de cribado, siendo la OCT del segmento anterior una herramienta de exploración rápida y no invasiva. Además, podría ser posible utilizar los cambios morfológicos del músculo ciliar como parámetro adicional para supervisar los efectos del tratamiento de las intervenciones de control de la miopía.
Sandra Wagner
Obtuve la licenciatura en Optometría y Audiología y el máster en Optometría y Psicofísica, ambos en la Universidad de Aalen (Alemania), y actualmente soy estudiante de doctorado en el Instituto de Investigación Oftalmológica de la Universidad de Tubinga (Alemania).
Referencias:
1 Instituto de Investigación Oftalmológica, Universidad Eberhard Karls de Tubinga, Elfriede-Aulhorn-Str. 7, 72076 Tubinga, Alemania
2 Centro Werner Reichardt de Neurociencia Integrativa (CIN) de Tubinga, Otfried-Mueller-Str. 25, 72076 Tubinga, Alemania